Hace poco me compré un televisor.
Por supuesto, al principio estaba seducido por las LDC y las Plasmas, con su diseño magnífico, sus pocos centímetros de fondo, la enormidad de sus pantallas y las bondades tecnológicas que prometen, HDReady, conector HDMI, etc.
Muchas horas mirando modelos, comparando características, buscando por internet opiniones de unos y otros, y tenía un modelo estupendo ya decidido, 37 pulgadas, HDReady, HDMI 1.1, y "sólo" 1.500 euros.
Peeeeeero, no hay más que comprobar lo reálmente mal que se ve la televisión normal (incluso la TDT) en estas "fabulosas" pantallas, porque debido a la escasa resolución de la señal, el televisor tiene que "inventarse" (se llama interpolar) los puntos que le faltan para poder llenar todo el área de la pantalla (y como resultado se pueden observar esas manchas de colores que "bailan").
Un motivo más para no dejarse dos sueldos en un HDReady es que ya están a la venta las TrueHD, y el conector HDMI 1.3, que serán los nuevos estándares, dejando obsoletos a los HDReady y HDMI 1.1, que como quién dice, han nacido muertos.
Tal y como funciona la televisión en España, no creo que a corto plazo se empiece a emitir en alta definición, aunque quizás Digital+ nos sorprenda y tenga que comerme mis palabras.
Y si no tienes previsto comprar una PS3 o una XBox360 (que prometen alta definición), no resulta rentable un Plasma o LCD, que te ofrecerá menos calidad de imagen en lo que reálmente vas a utilizarla, viendo la tele.
Podéis leer unos interesantes artículos sobre la alta definición aquí:
Alta Definición 1Alta Definición 2Alta Definición 3Al final me decidí por una estupenda Daewoo, 29 pulgadas, pantalla plana, tubo negro, y con apenas 35 cm de fondo que me costó la friolera de 200 euros, y que para ver la TDT una hora al día después de cenar, me basta y me sobra. Y para la Wii, también.